La resistencia a ASIC y su papel en las cadenas de criptomonedas

El principio fundamental que promueve la tecnología blockchain es el de la descentralización. Las redes de cadenas de bloques, como Bitcoin, Ethereum y Ripple, están diseñadas como una estructura distribuida, donde cientos o miles de equipos informáticos contribuyen a su funcionamiento. Trátese de sistemas de pago, como las criptomonedas, aplicaciones de entretenimiento como CryptoKitties y otros casos de uso, la idea siempre ha sido saltarse la participación de los intermediarios en el proceso.

En los sistemas de criptomonedas, los equipos que mantienen la red se denominan nodos, que son administrados por los mineros. Es en estos equipos donde, bloque por bloque, se va realizando la construcción de la cadena, mediante la verificación de cada uno de ellos. A esto se le llama “resolver el bloque”, que no es más que hallar un valor que cumpla con ciertas condiciones, determinado al procesar el contenido del bloque actual y el del previo.

La descentralización de la red se conserva en la misma medida en que el poder de cálculo necesario para resolver los bloques siga distribuido en ella lo más equitativamente posible. Cuando este equilibrio se pierde, puede ocurrir un “ataque del 51%” que tome el control de la red y altere el contenido de la cadena a voluntad.

Cómo empezó todo

La minería de criptomonedas está técnicamente ligada al algoritmo de encriptamiento empleado por una cadena en particular. Bitcoin y muchas otras emplean SHA256, Ethereum usa Ethash, está Scrypt para Litecoin y X11 para la cadena de Dash. Hemos dicho “técnicamente”, porque existe el segundo componente que hace mover las palas y picos de los mineros, y es la recompensa que reciben en monedas virtuales por cada bloque que verifican y añaden a la cadena.

La idea de Satoshi Nakamoto con Bitcoin fue que el poder de cómputo estuviera repartido por igual en la red, de forma que cualquiera pudiera contribuir al funcionamiento de la misma. En el principio, cuando el precio de Bitcoin era sumamente bajo, la minería era cosa de los techies y criptofanáticos tempranos. Los mineros iniciales utilizaban sus PCs o ensambles de tarjetas de procesamiento gráfico (GPU) para realizar la labor de extracción.

Luego, al ocurrir la explosión de la moneda en diciembre de 2017, donde su precio se disparó por encima de los US$ 19.000, las cosas cambiaron y muchos se preguntaban entonces qué era Bitcoin y cómo podían poner las manos en él. Había llegado el momento estelar para la minería de criptomonedas.

Aparecen los ASIC de extracción

ASIC es el acrónimo de Circuitos Integrados Asimétricos Específicos (Asymmetric Integrated Specific Circuit), y son chips diseñados para hacer eficientemente una tarea en particular. Los primeros chips ASIC conocidos comercialmente estuvieron incluidos en la GPU de Nvidia GeForce 256, que salió a la venta en 1999. Su papel era el de encargarse del procesamiento de imágenes (renderización/simulación de superficies y materiales) en programas de diseño asistido por computadora (CAD), simuladores de vuelo y juegos de video.

La espectacular subida de Bitcoin puso a las criptomonedas en el mapa, haciendo millonarios a quienes se habían hecho de unas cuantas minando con sus computadoras, GPUs, o comprándolas a muy bajo precio. Viendo la altísima rentabilidad obtenida por estos mineros pioneros, ciertos fabricantes de hardware se dedicaron a la producción de equipos ASIC especialmente diseñados para la extracción de criptomonedas.

asic bitmain

Los ASIC para minado son dispositivos potentes que ejecutan mucho mejor que una GPU, con una relación precio-valor efectiva y eficientes en cuanto al consumo de energía por hash.

Siendo los equipos de minería ASIC dispositivos de alta capacidad de cálculo, su aparición en el mercado puso en riesgo la descentralización de las principales blockchains de monedas virtuales conocidas. Los poseedores de ASICs podrían entonces añadir mayor cantidad de bloques a las cadenas gracias a estar habilitados para resolver un tipo particular de algoritmo. A fin de combatir esto, la resistencia a ASIC se puso en marcha.

 Criptomonedas “resistentes a ASIC”

Entonces, ¿qué sucede con las monedas resistentes a ASIC? La etiqueta “resistente a ASIC” se aplica a aquellas monedas digitales cuyo algoritmo no puede ser resuelto todavía por los equipos ASIC existentes, por lo tanto, su extracción no es practicable con esos dispositivos o una solución de software equivalente. Los mineros con PCs o GPUs continuarán con su actividad normalmente, hasta que alguien desarrolle un ASIC que se encargue de romper su algoritmo, lo que depende básicamente de una cosa: la rentabilidad que ello signifique. Ese ha sido el caso para Bitcoin y los ASIC elaborados para resolver algoritmos de otras criptomonedas.

Técnicamente, el ASIC para una moneda virtual puede aparecer en cualquier momento. Por eso es que la etiqueta dice “resistente a ASIC” y no “a prueba de ASIC”, una diferencia sutil, pero importante.

Cuando la moneda centrada en la privacidad Monero comenzó a hacerse popular entre los piratas informáticos mediante el criptojacking, pago de rescates y ataques a intercambios, el interés por minarla aumentó. La famosa compañía china de equipos mineros Bitmain dispone desde principios de año un ASIC que permite extraer Monero y otras criptos basadas en el algoritmo de hashing CryptoNight, como Electroneum y Bytecoin.

asic electroneum

Aunque muchas de las monedas afectadas se bifurcaron para conservar su estatus de resistente a ASIC, es posible que Bitmain esté por sacar un nuevo aparato, luego de que suceda una recuperación del mercado cripto, como se espera.

 ¿Amenaza a la descentralización?

Las mayores granjas de minería dedican gran parte de sus equipos a la extracción de Bitcoin, por ser esta la criptomoneda cuyo historial de volatilidad ha producido retornos más altos. ¿Afectan este tipo de instalaciones la descentralización de Bitcoin? Relativamente.

Los primeros mineros competían entre sí por resolver bloques y ganar la recompensa; ahora, la lucha se lleva a cabo en el terreno de los grupos de minería, es decir, las granjas, así que podemos decir la descentralización de Bitcoin sigue existiendo, a otro nivel. De una u otra forma, los intermediarios parecen haber desaparecido, cosa que tampoco es completamente cierta.

Los ASIC se han convertido prácticamente en la primera opción para extraer Bitcoin rentablemente, aunque no todo el mundo los utiliza. Unos por desconfianza en fabricantes con fama, pero con mal soporte al usuario y otros por no llegar a tiempo. Los modelos ASIC de mejor reputación suelen agotarse pronto, a pesar de sus elevados precios. Además, son elaborados en lotes, y no se encuentran disponibles siempre.

Naturaleza humana

Cuando una criptomoneda lleva el sello de resistente a ASIC, sus mineros confían en que participan en un modelo equitativo de extracción, como se supone que sea. La comunidad alrededor de una moneda se fortalece, contribuyendo en conjunto al éxito del proyecto.

Afirmar que los ASIC son una amenaza para la descentralización de una criptomoneda es parte de la verdad. La otra parte quizá tenga que ver con la naturaleza humana y la avidez de algunos por querer siempre más. Después de todo, como dijo la actriz Mae West, tener “demasiado de algo bueno puede ser maravilloso”.

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